Tanto en los años treinta como en los cincuenta, en que el policíaco era considerado un género menor, popular, un factor determinante para el éxito de las publicaciones fue el diseño gráfico de éstas. Por descontado, las cubiertas fueron el elemento principal de esta estrategia: coloridas, chillonas, incluso provocativas. También contribuyeron las ilustraciones interiores en blanco y negro, que hacían más ligera la lectura. Pero la tipografía también formó parte de esta táctica para vender mejor una experiencia literaria diferente y exótica.
Comisariada por Carlos Abio.
Ayuntamiento de L'Hospitalet